El conflicto interno consume energía
Hay personas con las que no terminaste de hablar. Versiones tuyas que enterraste hace tiempo. Padres, exparejas, jefes, niños interiores. Cuando algo queda inconcluso, sigue consumiendo energía en segundo plano. Lo notas como rumiación, como cansancio, como ese pellizco que aparece sin venir a cuento.
La Silla Vacía es una de las técnicas más antiguas y potentes de la Terapia Gestalt (Fritz Perls, años 50). Más recientemente, escuelas como IFS (Internal Family Systems) han retomado la idea de dialogar con las partes internas como entidades con voz propia.
La premisa es simple: si externalizas el conflicto, puedes mirarlo. Y lo que se mira, cambia.
Cuándo usarla
- Cuando alguien te ha herido y no puedes dejar de pensar en esa persona.
- Cuando hay alguien con quien no pudiste despedirte (un fallecido, un padre ausente).
- Cuando notas una parte de ti criticándote sin parar.
- Cuando tomas decisiones desde una "voz" que no sientes que es la tuya.
Quién no debería hacerla solo
Si el contenido a procesar es trauma severo, hazlo con un terapeuta. Esta técnica abre. Y abrir solo, sin contención, puede dejar puertas batiendo.
El protocolo, paso a paso
El protocolo paso a paso y el vídeo están aquí. Déjame tu email y se abren, este y todos los demás recursos.